Kaede busca el amor de Setsu enfrentando las trampas de Azumi y el interés de Kaoru, mientras son asistidos por los Muglox, pequeñas hadas mágicas que se alimentan de dulces. Cada humano tiene un compañero mágico —Mirmo, Rima, Jacky y Murumo— cuyos instrumentos musicales y rivalidades personales complican aún más el enredo sentimental. Los deseos de los humanos invocan a estas criaturas, quienes viven con ellos para intentar cumplir sus anhelos románticos mediante una magia a menudo caótica. Al final, las vidas de humanos y seres mágicos se entrelazan en una divertida batalla de voluntades donde el amor y los chocolates son los protagonistas.